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Rehabilitación deportiva: tratamiento para el desgarro muscular

Rehabilitación deportiva: tratamiento para el desgarro muscular

El desgarro muscular es una lesión muy frecuente especialmente entre los deportistas.

Tiene lugar cuando un tendón o músculo (tejidos blandos que unen músculo y huesos) se estira más de la cuenta o se rompe. En este caso, estaríamos hablando de rotura muscular, más que de desgarro.

Normalmente, esta lesión suele tener lugar durante la práctica de algún deporte o por sobreesfuerzo, como puede ser levantar algo muy pesado.

El desgarro muscular no es grave, si bien es cierto que necesita tener un seguimiento médico y rehabilitación para no tener secuelas de ningún tipo.

Los especialistas en rehabilitación deportiva están más que acostumbrados a tratar esta patología que suele mejorar con descanso, terapia manual (masajes), terapia instrumental (magnetoterapia) y solo en los casos más graves, será preciso la ingesta de medicación como analgésicos o antiinflamatorios.

Desgarros musculares más frecuentes

Los desgarros musculares más comunes son los de pierna y espalda. Concretamente estos que detallamos a continuación:

  • Desgarro muscular del muslo.

Si se produce en la parte delantera del muslo normalmente afecta al cuádriceps, un músculo cuyo objetivo es ayudar a sujetar la rodilla. En cambio, si la lesión se focaliza en la parte trasera del muslo, suele afectar frecuentemente a los isquiotibiales, unos músculos cuya función es facilitar la extensión de la pierna. 

  • Desgarro muscular del gemelo

El desgarro de gemelo se localiza en la parte posterior de la parte baja de la pierna, en la pantorrilla. Este es uno de los desgarros musculares más frecuentes y que afecta de forma habitual a deportistas y a no deportistas.

  • Desgarro muscular de la espalda

El desgarro lumbar es aquel que se produce en la parte baja de la espalda, en la zona de las lumbares, afectando a los músculos paravertebrales, cuya principal función es ayudar a sujetar el peso del cuerpo y sostener la columna vertebral.

Síntomas y tratamiento del desgarro muscular

El principal síntoma del desgarro muscular, independientemente de donde se produzca o a qué parte del cuerpo afecte, es el dolor. Un dolor que muchas veces es seco e intenso.

Existen diferentes tipos de desgarro muscular en función de su gravedad: primer grado, segundo grado y tercer grado.

Cuando hablamos de desgarro muscular de primer grado, hablamos de una lesión leve donde se han producido pequeños daños en fibras musculares. En este caso, puedes tener la zona sensible y sentir dolor, pero lo más probable es que puedas seguir llevando una vida bastante normal y seguir con tu actividad diaria.

En cambio, los desgarros musculares de segundo y tercer grado producen un dolor bastante importante pudiendo llegar a incapacitar durante unos días a quien lo sufre.

Además de dolor, otro de los síntomas asociados a este tipo de desgarro es la rigidez muscular y la inflamación. Tampoco es de extrañar que la zona afectada presente moretones.

¿Cómo recuperarnos del desgarro muscular?

Todo dependerá del grado de afectación. Pero por normal general, y sobre todo si hablamos de rehabilitación deportiva, nuestro fisioterapeuta recomendará reposo relativo y magnetoterapia.

La magnetoterapia es una terapia muy eficaz que ayuda a favorecer la regeneración de tejidos, por tanto, es un tratamiento especialmente indicado para este tipo de lesiones. Además, también ayudará a disminuir el dolor y la inflamación ya que tiene potentes efectos analgésicos y antiinflamatorios.

Si eres deportista y sueles sufrir lesiones a nivel muscular u óseo puedes plantearte tener tu propio equipo de magnetoterapia domiciliario ya que te vendrá bien para el tratamiento de diferentes tipos de lesiones relacionadas con la práctica deportiva.

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